El duelo migratorio: lo que se pierde y lo que insiste
Irse no es solo cambiar de lugar. Sobre la pérdida que no se reconoce como duelo, la lengua en la que uno fue nombrado y aquello que insiste cuando todavía no encuentra palabras.
Irse no es solo cambiar de lugar. Sobre la pérdida que no se reconoce como duelo, la lengua en la que uno fue nombrado y aquello que insiste cuando todavía no encuentra palabras.